jueves, 28 de enero de 2010

Just, Tom Ford & Nicholas Hoult


Maestro y alumno

Genio y Aprendiz

Caracter y flexibilidad


Modelo y molde

Ideas y cuestionamientos

Wannabe (yo) y envidiados (ellos)

Pasado, presente y futuro
Belleza y perfección, lo que todos buscamos

martes, 26 de enero de 2010

Rostros de Vos

Para ti Bella:

Tengo una soledad
tan concurrida
tan llena de nostalgias
y de rostros de vos
de adioses hace tiempo
y besos bienvenidos
de primeras de cambio
y de último vagón.
.
Tengo una soledad
tan concurrida
que puedo organizarla
como una procesión
por colores
tamaños
y promesas
por época
por tacto y por sabor.
.
sin un temblor de más,
me abrazo a tus ausencias
que asisten y me asisten
con mi rostro de vos.
.
Estoy lleno de sombras
de noches y deseos
de risas y de alguna maldición
.
Mis huéspedes concurren,
concurren como sueños
con sus rencores nuevos
su falta de candor.
yo les pongo una escoba
tras la puerta
porque quiero estar solo
con mi rostro de vos.
.
Pero el rostro de vos
mira a otra parte
con sus ojos de amor
que ya no aman
como víveres
que buscan a su hambre
miran y miran
y apagan la jornada.
.
Las paredes se van
queda la noche
las nostalgias se van,
no queda nada.
.
Ya mi rostro de vos
cierra los ojos.
.
Y es una soledad
tan desolada.

Mario Benedetti

miércoles, 20 de enero de 2010

Antología de amores imposibles

I

Estaba yo ahí, viendo aquel carrusel de caras largas, de gente sufrida y solitaria, de ojos que reflejaban amargura y tristeza. Estaba yo ahí dándome cuenta de esas estupideces.

Estaba yo ahí sin ti. Queriendo tenerte al lado para reírnos de los demás, y de como burlábamos las reglas y las fronteras para amarnos una tarde mientras nos tomábamos una chicha espesa.

Sin ti. Recordando. Pendiente de los carros al cruzar las calles cuando antes flotaba en el aire junto a ti. Estaba extrañando lo tibio de tu piel, el temblor de tu torso, el colorcito canela de tu cuello, tu mirada nerviosa y de tonta.

Estaba yo ahí sin ti. Como el propio pendejo que decidió alguna noche dejarlo todo.

Tenía unas inmensas ganas de agarrar el sueño a tu lado, de perder la conciencia bajo el efecto de tu dulce aliento o quizás atolondrado por tu suave voz que me cantaba para que yo volara sobre tus brazos angelicales.

Estaba yo ahí pensando en tu voz diciéndome "Las cosas están así porque tu quieres ¿Lo recuerdas?". Y me quedé paralizado.

Esa forma de hablar, esa inteligencia, ese tono de voz tan mágico, esa carcajada tan fastidiosa, ese abrazo constante, esa mirada a lo lejos que me devoraba en silencio.

Estaba yo ahí, temiendo el gritico de reclamo porque fui yo quien "dejó de quererte". Estaba extrañándote. Pesimista. Con esperanza. Pícaro. Abandonado. Enclosetadas las ganas. Reprimido el sentimiento. Dispuesto. Entusiasmado. Bipolar. Indeciso.

Estaba yo ahí pensando en que quizás valía la pena escucharte aunque sea decirme: ¡JÓDETE!

Y te marqué...

Antología de amores imposibles

II

Algo hemos hecho mal. Algo han hecho mal mis padres, mis abuelos y tus tatarabuelos. Algo hizo mal Da Vinci, Juan Pablo, Enrique VIII, Jesús y muchos antes que ellos.

Algo hicieron mal y es la razón por la que este amor tan grande que nos tenemos no puede ser constante, alegre y dulce, todos los días.

Es la razón por la que a mí no se me ha dado la oportunidad de encontrarte algún defecto, y es la razón por la que no puedo sentir siempre esta sensación que es la felicidad misma, donde nada me importa, donde me siento atractivo, donde todo lo tengo, donde cada recuerdo evoca en mí pálpitos de gozo, de alegría, de buenos tiempos...

¿Te imaginas como será cuando te secuestre y me pierda contigo los días que nos de la gana? Nos vengaremos del mundo, y nos reiremos de las lágrimas de aquellos que hoy me hacen querer tomar tu mano. Pero sólo querer... Y querer sin poder satisfacer las ganas.

Quiero conmigo siempre: Tu voz, tu sonrisa, tus vestiditos cortos que hacen famosas tus rodillas, tu sabor a vino tinto, tu mano agarrando lo más íntimo, tus pucheros, tus melodramas, tus complejos casi inexistentes que sirven como excusa para hacer que te consienta, que te diga que eres hermosa y eres amada.

Quiero... tu capacidad de amar, quiero ese aliento que me das, tu abrazo protector, el sustico de lo oculto y de los que se esconden aunque tú y yo, realmente, no tenemos necesidad de hacerlo, pero quizás en el fondo nos divierte. Quiero nuestra picardía, quiero tu suavidad, tu mirada, tu olor a café y tus tardes.

Quiero que creer que puedo volar, y eso es sólo contigo.

Algo hay mal en el mundo por lo que tu y yo no podemos amarnos, porque nos da la gana, como nos de la gana.

¿Quién carajo nos enseñó que en la vida no se puede tenerlo todo? Algún día tu y yo volaremos. Algún día tu y yo le enseñaremos al mundo a amar, sin casillas, sin reglas, sin complejos, sin tabúes, con desparpajo, con cinismo, con amor.

Algún día tendré para siempre esta felicidad que me queda luego de estar contigo de la única manera que se nos permite. Esta felicidad que prolongo todo lo que puedo después que cortas el teléfono.

P.D.: Casi dos años conociéndote. Dos piches años para lo bastante que nos queda. Después de dos, puedo decir con autoridad que el te amo se me queda chiquito, pero es una muestra pequeña y significante de lo que eres para mí.

Te amo

Antología de amores imposibles

III

Todos los días te pienso y no lo sabes. Todos los meses me masturbo con tu recuerdo y ni te enteras. Todo el tiempo me arrepiento de no hablarte, ni tu a mí.

Eras perfecta. Y yo te amaba como nadie. Pero callados, acomplejados, silentes, reprimidos, lejanos, deshonestos.

Nunca dijimos la verdad. Y nunca la diremos. Razón por la cual yo te seguiré pensando, me seguiré masturbando, razón por la cual me seguiré arrepintiendo sin que tu lo sepas, por siempre.

Antología de amores imposibles

IV

Eres mi mujer perfecta, mi princesa rosa morena, eres la musa que con un decreto tan simple se posó en mis pensamientos y se quedó allí encarcelada sin querer salir. Tan tonta. No sabes donde te metiste.

Tan encantadora. Tan inteligente. Tan para mí. Mi mamá no te conoce pero ya te quiere. Mi hermana ya no te soporta y eso es buenísimo. En cambio la tuya me cae mejor que tu, lo que me hace quererte más a ti.

Necesitas abrir los ojos al mundo y yo no quiero mostrártelo. Viajarás, vivirás, recorrerás, experimentarás, te irás cerca pero lo necesariamente lejos como para extrañarnos, imaginarnos y seguirnos idealizando.

Y volverás, más perfecta, más mujer, más atrevida (y eso es decir bastante), más lista, más dispuesta, para recorrer el mundo juntos, como ya lo hacemos en realidad, pero mejor, y para siempre desde que te conocí, y con un decreto tan simple, tan tonta, uniste nuestras vidas hasta la eternidad.

Gracias por llegar a mí.

Antología de amores imposibles

V
¿Cuándo volveré a tenerte variopinta? Encima de mí o debajo, da igual. ¿Te imaginas que nunca? Tenía tiempo sin hacerte saber de mí, como a quien realmente no le importa.

Sólo quiero que sepas por extrema casualidad, que estoy aquí, evocando tus espasmos, porque simplemente tu y yo juntos fuimos perfección, y no es justa que tamaña grandeza se pierda por idiotas, por la estúpida razón de no hablar, de no haberte dicho nunca que te quiero y que me encantaría amarte, respetarte, cuidarte y acoplarme a ti todas las noches de esa forma perfecta que tu y yo sabemos, hasta que la muerte nos separe.

Antología de amores imposibles

VI

Recuerdo la última vez que estuvimos juntos. Tu último beso, tu último orgasmo, tu última huída. Tan avergonzada, tan pudorosa, tan santica. Ahí, deseándome.

Recuerdo aquellas lágrimas que derramé por ti como un estúpido y de las que no me arrepiento. Recuerdo tu espalda partiendo aquella última vez, y esa voz final diciéndome adiós.

Recuerdo ese sentimiento infinito que aún me agua los ojos. Recuerdo todos los días esa tranquilidad que me quedó al pasar la página, satisfecho, complacido, livianito, con la alegría de quien te tuvo de la forma perfecta, en el lugar prohibido perfecto, en el momento perfecto, durante el tiempo perfecto, con la explosión perfecta y bajo el delito perfecto.

Con la sonrisa de quien te vio marcharte, perfecta, sin la pregunta, sin el anhelo, sin el hasta luego, sin la deuda pendiente.

Satisfechos los dos, picarescos los dos, cómplices los dos, y sin ganas de volver a vernos, los dos.

lunes, 11 de enero de 2010

DELTA Magazine 004

Haciendo las primeras lecturas de año resumí que la mejor alternativa para arrancar este período de tiempo es hablar de tendencias: Mirar al pasado, al presente y al futuro inmediato, descubrir que es lo que mueve al mundo justo en este momento, y tratar de describirlo antes de que vuelva a cambiar. Tendencias es, hacia dónde vamos.

Ya no es cool esa imagen del empresario que todos querían llegar a ser, malo y feroz que mira por encima del hombro y cuida celosamente de los negocios que se pueden hacer para ganar cada vez más sin compartir, como resultado de la crisis la tendencia está en hacer negocios con transparencia y la honestidad. Las relaciones basadas en principios marcarán la clave de las empresas, personales o corporativas que se inicien a partir de ahora. El hombre moderno se está dando cuenta de que los chanchullos por debajo de la mesa generan pérdidas y que las ideas que se generan en conjunto y bajo trabajo coordinado se catapultan en la galaxia del éxito. La relación con el cliente ya no es de una sola vía, ahora hay que abrir la empresa a la colaboración. Amazon, Google, son ejemplos de empresas grandes que triunfan porque han aprendido a reflejar un mundo más diverso, caótico e interconectado.

La tendencia mundial es a ser cada vez más ciudad y vivir bajo este paradigma de diversidad que al final genera conversación, sofisticación e innovación. La diversidad es el futuro. La idea es que cada lugar brinde cada vez más espacios donde todos tengan cabida. Donde cada rincón sea único y exclusivo a la vez. Dónde las calles reflejen la multitud de expresiones que es el hombre moderno. Donde las diferencias sean caldos de cultivos de innovación y vanguardia.

La vida on line y a través de la web será el tercer ojo, el tercer brazo y el tercer oído de todo hombre. Los fabricantes y creativos ya están involucrando, via internet, a los consumidores en el diseño de sus productos, desde su concepción hasta las pruebas finales. Todo lo que se realiza y se realizará debe tener una visión que incluya la web para poder triunfar y sobresalir.

Y me quedo corto.

sábado, 9 de enero de 2010

Me gusta

Me gusta que me miren. Me gusta la navidad y sus lucecitas. Me gusta el arbolito de mi casa, de madrugada, cuando las demás luces están apagadas. El sabor combinado del dulce con lo salado. Me divierten los piropos. Las rosas rojas. Me gustan las películas intensas y de autor. Me gusta ser a quien se le ocurren las mejores ideas. Me gusta el consenso. Mojarme con aguacero y caminar descalzo. Me gustan los cuellos y soy capaz de pegarme a ellos como todo un vampiro. Me gusta una mujer en vestido, así sea uno feíto, pero en vestido. Me gusta tener amigos y que sean malvados, porque para ser malo y sarcástico se necesita ser inteligente. Me gusta la neblina. Me gusta el silencio y también escuchar los sonidos más escondidos de las canciones. Me gusta la palabra bohemio. Me gusta lo excéntrico. Me gustan los cuadrados y los colores puros. Me gusta Piet Mondrian. Me gusta mirar. El olor del café. Me gusta pretender que soy irreverente. Me gusta hablar de fantasmas y apariciones. Me gustan los huequitos que tienen algunos en la parte baja de la espalda. Me gusta que me regalen cualquier cosa comprada en el extranjero. Me gustan las franelas rojas. La luz de los teatros. Como se sienten las sábanas en las mañanas. Las tardes románticas y evocar, una a una, aquellas vividas. Me gusta escuchar a lo lejos. Me gusta ver una película en el cine con la sala vacía. Me gusta mirar a los ojos. Intimidar. Me gusta lo prohibido. Me encantan los secretos y las picardías que ellos esconden. Una sonrisa pícara de esas que pocos saben hacer. Me gusta la noche con su luna y sus estrellas. Llegar de madrugada a mi casa. Me gusta picar el ojo. Como quema el ron en la garganta. Amo el agua en todas sus formas. Los atardeceres y el color verde de los jardines. Más me gusta como brilla el sol sobre ellos. Me gusta el horizonte y los cielos abiertos. Me gusta suspirar. Lo calientico de un abrazo y los gemidos en la pata de la oreja. El olor del cabernet. Me gusta comer hallacas y pan de jamón en mayo. Me gusta el cliché de pegar la frente a los vidrios de los carros al viajar. Coleccionar las caras de mis amantes cuando hacemos el amor. Me gusta la lluvia. Me gustas tú.

El año nuevo y los cambios

Empezamos el año haciendo planes y más planes de año nuevo sin saber cuando la vida te cambia de un sopetón y sin pedirte permiso.

En un momento las cosas son de una forma y en otro momento son de otra, así, de una semana para otra, de un día para otro. Crees que cuentas con una estabilidad y con un ritmo de vida fijo y de repente ya no es así.

Perdemos personas que se van, cambian situaciones, todo es cambiante y se está transformando en todo momento. Y mientras más planes haces, y mientras más pedimos, más rápido surgen los cambios, dejándonos con la boca abierta y ese sustico en el corazón de llora un ratico y arranca porque te quedas atrás.

A veces ni tiempo tienes de asimilarlo cuando ya tienes que estar montado en el aparato.

Bien reza una frase que escuché alguna vez en una película y se quedo grabada para siempre en mi memoria:

"Haz planes para que la vida te sorprenda".

jueves, 7 de enero de 2010

+ Moda

Este artículo lo escribí para la edición 002 de DELTA Magazine del 21 de diciembre de 2009.
Enjoy it!
Muchas veces, cuando nos referimos a la moda, creemos que hablamos solamente de la ropa, lo que llevamos puesto y como nos vestimos, pero moda no es sólo eso, la moda está en todas partes; se trata también de la música que escuchamos, las películas que marcan tendencia entre niños, jóvenes o adultos, los estilos de vida…
Pero para hablar de moda es necesario también, hacer un inciso referente al arte, como manifestación del sentir, hacer y pensar de los pueblos, pues, la moda en primer lugar, es esto, una forma de expresión visual y gráfica de lo que somos, así como la literatura, la pintura, la fotografía, el cine, el teatro y la música, disciplinas que a la vez son parte y complemento de la moda.

Moda es lo que usa la mujer y el hombre de nuestros tiempos, pero a pesar de que se habla de lo que se lleva hoy en día como prendas en masa, moda también es lo que diferencia a cada persona como individuo y como persona única en su ser y pensar. La moda es el estilo de vida que cada quien intenta llevar, buscando una distinción y diferenciación de los demás.
Hoy, la competencia es la característica principal de las relaciones humanas y la moda se ha convertido en uno de los indicadores para medir quien se queda y quien no con las mejores recompensas que este mundo nos tiene guardados. La moda es la búsqueda de la belleza y de la originalidad, la moda es una extensión de lo que somos, y como todos, a través de la moda queremos presumir mucho de belleza e inteligencia. Si la usas así, será la moda, tu más fiel y complaciente amiga.

More of my Bells

Ella es Kristen, ella me encanta porque es oscura. Ella debe ser la tipa mas defectuosa del mundo, por dentro. Porque por fuera es realmente hermosa, extraña, rara, compleja, profunda, intensa. Y a mi me encanta.

¿Acaso no es adorable? ¿Acaso no se enamoran como yo al mirar estas fotos? ¿Acaso no sueñan con suprema belleza? Capaz me quedaré sólo en la vida y nunca me casaré, pero yo sueño con una mujer como ella. Pero ¿Saben que? La tendré
.

Glamorosa. Bella. creativa. Diferente... ... ... .. ..

martes, 5 de enero de 2010

Suspiro


Ya no espero que alguien me lea, sólo quiero tratar de entenderme a mí mismo y ahorrar, también; por si alguien en algún momento me pregunta que me pasa, que ocurre dentro de mí alguna tarde lluviosa en la que mis acostumbrados chistes crueles y banales escasean, poder decirles: Léete mi blog. Si, así, descarado, impertinente, odioso.

Quiero que quede plasmado, en algún lugar (este), en el que confío que difícilmente desaparezca, mis cambios, mis avatares, mis dicotomías, mis ambivalencias, sueños, pesares.

Porque me gusta mirar atrás. Si, ya sé que dicen que es mejor mirar al futuro como quien mira al horizonte, pero a mí me gusta mirar atrás.
Y recordar que un cinco de enero tenía nostalgia como la tengo cada vez que llueve, tenía acumuladas unas ganas de llorar que por alguna razón extraña y muy por encima de mi propia voluntad, no terminaban de desbordar mi rosto.

Que para este entonces era la esperanza y los sueños los que me sostenían. Que para este entonces después de varios años mi más importante pregunta aún no había sido respondida. ¿Qué quiero?
Que podía pasar una tarde viendo fotografías, leyendo fragmentos y palabras que expresaran mejor que yo mis ideales y pensamientos para luego enfurecerme por saber que otro ha podido hacerlo mejor que yo y que es inútil reescribir lo que me pasa cuando ya otro lo ha hecho, como si fuera yo mismo.

De sueños se vive, definitivamente, ellos nos sostienen cada mañana cuando nos despertamos sin ganas de despertar. Nos animan, nos impulsan, nos hacen creer, suspirar, reír, compartir. La esperanza es lo último que se pierde.