miércoles, 28 de mayo de 2008

Al otro lado de la ciudad, de noche...

He seguido conversando con Martha, es difícil acudir a ella para que me cuente sus cosas. Así es, no es ella la que viene a mí, soy yo quien tiene que ir hasta ella y cruzar la ciudad para que me cuente sus pesares. Ella me dice que me lo cuenta porque sabe que voy a hablar de esto y que de alguna manera, a través de mi, otra persona, la que ella le interesa, va a saber como se siente, y va a tener explicaciones o por lo menos idea de lo que a ella le pasa por la cabeza.

Martha creía que tenía su vida resuelta, que tenía estabilidad emocional, que no tenía que ocuparse de ello, que podía dedicarse a otras cosas, y se sorprende de ver como una mañana puede cambiarlo todo. O una tarde. Martha había dedicado tanto tiempo a resolver sus emociones, durante tantos meses y años, que pensaba que ese esfuerzo rendía para el resto de la vida, y estaba empezando a enfocarse en otras cosas.

Y de repente se encuentra nuevamente frente al vacío, sus ojos se ponen vidriosos y empieza a llorar. Es muy sentimental Martha, y es difícil para mi conectarme con eso, por eso, quizás mi cuento es muy racional. Desde su adolescencia, Martha veía como una relación de pareja se hacia cada vez más importante para las personas que le rodeaban, en su casa, papá y mamá tenían una, gracias a eso ella había nacido. Sus hermanos mayores definían la realización de su vida a partir de sus matrimonios, todos sus tíos y tías estaban emparentados, los amigos de sus padres, sus amigas del colegio hablaban de eso, en las películas y comiquitas, y lo que todavía no se explica Martha es como puede invertir la noche en hablarme de estas cosas, antes insignificantes para ella, resueltas.

No es esto lo que a ella le interesa en la vida, no es de lo que quiere ocuparse. Ella lo había solucionado y había cubierto ese espacio de su vida. Ahora es diferente la realidad. Y se pregunta si de verdad es necesario pensar en esto, si de verdad es necesario relacionarse así con alguien, si de verdad lo necesita. Después de la caída, le gustaría hacer a un lado el ‘tener que llevar una relación con alguien para que los demás la consideren normal’. Que ladilla dice, ya sin lágrimas. A la gente le gustan los problemas. Y todo este peo es porque lidiar con los demás es lo más difícil de vivir, pero a veces ella piensa que es necesario. Martha quiere dedicarse a sus vainas y ya, sin estar pendiente de nadie. Sacarle el culo a todo el mundo y querer indirectamente a los demás, de manera que eso no puede afectarle, interacción mínima. Total, tiene por delante muchos sueños que cumplir. Se levanta firmemente de la silla y respira profundo ¿Tu crees que pueda? ¿Qué sea así de fácil?

Me gustaría decirle que no olvide lo bonito que es enamorarse, pero se que me va a responder que también es feo que te rompan los sentimientos bonitos y después de lo que le ha pasado tener que controlar el sufrimiento, me va a decir que es difícil convivir con alguien más, o que quizás no valga el esfuerzo de ocuparse en darle su tiempo a alguien porque en cualquier momento se puede ir, y tiene razón. Quizás la pregunta se replantea. Debería ser ¿Es posible? ¿De verdad vale la pena?

Creo que en el fondo, a ella si le gustaría…

domingo, 25 de mayo de 2008

Martha

Martha es una chica brillante, muy inteligente y le gusta aprender. Martha cree que es feliz. Disfruta la disciplina. Le gusta las cosas que hace y cree que hace lo que quiere. Martha perdió la inocencia cuando empezó a querer ser como otros. Porque nunca le enseñaron que lo mejor era ser como le diera la gana, era ser como Martha. Aún así es lo mejor que puede ser, y que muchos otros. Martha ha visto como la gente que ella admira vive en la soledad. Martha a veces no sabe a quien quiere entregarle el tiempo. Es bondadosa, tiene alma de niña pero pelea con los demás, el gran problema de Martha es que no sabe como entender a los demás. Martha se ha enamorado, pero no se lo ha dicho a nadie porque cree que nAdie puede manejar mejor su emoción como ella. Desde ese día, sigue siendo brillante pero lucha internamente. Tiene atragantada una emoción y no quiere que nadie se meta con ella. Tiene miedo. Sus días son diferentes porque conoció el sentimiento donde lidiar con los demás es lo más difícil y los más necesario. Martha quiere despertar rápido de ese sueño. Quiere despertar. Echale agua fría. Que se despierte YA, con lagrimas en los ojos, sin saber porque, pero que se despierte a brillar.

viernes, 23 de mayo de 2008

Susceptible

Hoy desperté pensando en cosas raras. Cosas que a esta hora quizás ni recuerde, pero nuevamente me quedé enganchado con una situación que me da bastante placer.
Hoy desperté nostálgico. Pero incoherentemente los días como hoy, son aquellos en los que mas me río, y en los que más me siento querido. Hoy estoy estúpido.
Esta entrada, después de muchos días sin decir, intenta y se complace en vomitar frases que me han tocado durante semanas en las que no he expulsado ni un pensamiento, a pesar de que a diario cambio.
De todas maneras, quizás para escribir cosas profundas, haya que vivir cosas profundas, hay que ser profundo, o lo que muchos llaman, enrrollado. Yo no soy nada enrollado, hasta hoy. Soy bastante ligero, por eso difícilmente expreso grandes filosofías.
También he pensado en estas semanas, he sentido más bien, que en la medida que te haces mas viejo, que se te consumen los días y los años, las cosas se ponen mejores, porque tienes mas sabiduría, aprendes mas cosas, sabes más, tienes mas herramientas, disfrutas más la vida, y lo único que a mi parecer no debe cambiar, es la inocencia, esa capacidad tan trillada de ser niño, que es muy fina. Si conservo esa capacidad que lo digan aquellos que me conocen.
Y también me he reído muchísimo, he encontrado placer en formas de herir susceptibilidades de forma inteligente. Me encanta:

- Cosas estúpidas e idiotas, como llamar enano a un enano
- Cómo decirle a las mujeres que sólo nos queremos acostar con ellas y ya, transparente, o que el sexo es sólo sexo
- Como hablar de homosexualidad delante de un cura


Y otras tantas que ya olvidé.

Me di cuenta de que mi ingenuidad para creer en la palabra de los demás no es tan mala, ya que hay otros canales de comunicación que no permiten que la gente me engañe. Recordé el beneficio de creer, de no juzgar, de preguntar. Me he sentido bien y pleno desde el lunes hasta el domingo, desde las 5 hasta las 12, desde el 1ro hasta el 30.
Me sorprendió ver como una mañana puede cambiar la forma en que piensas, también una persona o lo que puedas sentir por ella. Una noche diferente, en una cama diferente. Un detalle que no olvidaremos. Que es bueno permitirse el tiempo, darse un tiempo.
Nos vemos pronto, me voy a llorar. Ewk!

jueves, 8 de mayo de 2008

La Fabuleux Vie en Rose

(8) Quand Il Me Prend Dans Ses Bras,
Il Me Parle Tout Bas
Je Vois La Vie En Rose
Laaa la ra la ra la ra la la (8)

Anoche vi "La Vie en Rose", la película biográfica de la cantante francesa, divina, Edith Piaf. Quedé prendado, enamorado de este personaje por demás fantástico. No se que fue lo que me gustó más de ella, creo que fue su excentricidad, ese humor negro que tanto gusta, es lo máximo.

La soberbia Edith Piaf estampa un beso
a la hermosa Marlene Dietrich

Sin dejar de destacar el talento impresionante que tuvo, pues sin esto, no hubiera llegado a las estrellas, ni podido ser déspota, excentrica, gritona, fabulosa. No me gusta que me griten, ni gritar a los demás, creo que sería algo de lo cual yo y mi salud saldríamos perjudicados, pero me gusta la gente que juega con los que si se dejan gritar, es un placer secreto. LOL

Quisiera conocer mujeres con dones poco comunes, extraordinario, ya me resigné a que es algo muy difícil, tendría primero que ser yo más extraordinario de lo que soy, mi nivel no es suficiente, y en este país, es una ardua labor. Quisiera una mujer que no se deje invitar a Mc Donalds, que te caiga a cachetadas si la invitas a comer pizza, que no le gusten los helados, que pinte, que cosa (de coser), que hable ruso, que haga cosas diferentes, que sepa manejar a la gente - menos a mi, inteligente, que se ria, que se emborrache, que baile salsa pero elegantemente.
Y ver películas como La Vie en Rose es soñar con esa posibilidad

Lo que pasa es que creo también que ser diferente es ser incomprendido, estar solo. Te cuesta la comprensión y la amistad de la gente a la que cacheteaste porque te invitó a engordar.

¿Por qué cuesta tanto que existan mujeres elegantes, femeninas? De todas maneras creo que voy a trabajar con la ley de la atracción para no morir soltero, aunque no creo que sea algo que me cueste mucho. Pero seguiré soñando casarme con una latina caliente y divina.


O con alguna mujer de corazón duro pero determinista, emprendedora, luchadora, que tenga algo más que hacer que revisarme los mensajes en el celular para saber si otras tipas me escribieron.


* Por cierto, Edith Piaf me recordó a la incomprendida tia Amy Winehouse.

* Vayan a ver La Vie en Rose,

y enmórense con la música de esta artista.

* Otra cosa, la actuación de Marion Cotillard se merece tambien,

mi amor, deseo y gran admiración.