Hablar de ti me hace soltar carcajadas de placer. Y lo primero que tengo que hacer es reconocer que me encantas. Que me matas. Que las ganas que te tengo son proporcionales a la cantidad de años que suman nuestras edades. Tengo fijación por las variopintas. Soy un absurdo tipo caliente eternamente gracias a ti, y por eso quizás llegue a decirte palabras ofensivas, para los demás. Porque a ti te encantan y es una de las razones que te hacen variopinta.
Variopinta porque tu mentecita no tiene límites. Y si la mente no las tiene, el cuerpo tampoco. Variopinta porque tu filosofía es la libertad, el desenfreno. El hedonismo ¿Por qué no? Sabes que la diversidad es el futuro.
Variopinta porque deseas a las mismas perras que yo. Porque quieres que desee a los mismos bichos que tu. Variopinta porque sólo por ser así te conviertes en el objeto de deseo de todos y eso te hace elegir a dedo complaciente con quien deseas tener orgasmos, sin fracasar en el intento.
Variopinta porque no he logrado ser más sucio que tu con las palabras. Variopinta porque mientes descaradamente para lograr tus objetivos diarios y carnales.
Me encanta cuando mientes a los demás para escaparnos juntos, y yo me hago cómplice. Cuando me mientes sabiendo yo la verdad para luego celebrar la mentira con un encuentro interno. Porque tienes el carácter para abrir y cerrar la santamaria a voluntad, para cerrar el bar sin dejar de complacer a nadie. Variopinta porque eres original con tus fetiches. Porque le pones color a cada sensación, a cada temperatura, a cada uno de nosotros.
Variopinta porque pones a volar nuestra imaginación con cada encuentro. Porque no hay cama, no hay espacio de la casa de todos tus familiares y amigos que no hayas profanado. Variopinta porque comes de todo, y con las manos.
Variopinta porque tus gritos son cantos de ángeles. Tus espasmos realmente saben volverme loco y saben clavarse placenteramente en mi memoria para evocarlos fácilmente si los necesito. Porque tu piel es un volcán rojo en erupción. Porque tu hermosa sonrisa y tus provocadores labios rosa son usados indiscriminadamente con fines claros sólo para ti. Porque echas fuego por los ojos.
Porque, maldita sea, eres encantadoramente variopinta y escandalosamente encantadora. Hermosa, me encantas. Porque tienes infulas de reina dominatriz aunque disfrutas el rechazo morbosamente. Me haces sufrir. Te dejas llevar. Me enseñas. Me matas. Y me envuelves en un halo de deseo perenne. Eres la responsable de mis erecciones constantes. Variopinta porque no puedo dejar de imaginar y desear con lujuria todas las cosas que aún nos faltan por hacer, y mira que hemos hecho bastante. No puedo dejar de desear que llegue ya el momento en que voy a volver a tenerte vuelta loca y extasiada de placer encima de mi. Variopinta porque presumes de lo que nadie puede presumir, y no tienes problema por eso. Variopinta porque eres una dulce caprichosa a la que no podemos dejar de complacer sin cesar.
Variopinta porque eres la guinda de mi deseo inacabable. Sadica. Latina. Sabrosa. Exquisita. Mi Simone. Mi guasona y mi gatubela. Mi Satine. Mi Virginia. Mi Alejandro. Mi Catalina. Mi sirop resbalando por mi dedo.
Variopinta porque provocas cojerte una y otra vez. Porque eres una Diosa que utiliza todos los recursos del planeta a tu favor. Y no sólo conmigo. Pero conmigo no puedes dejar de compartirlos todos.
Variopinta porque sientes por mi, opinas de mi y piensas de mi lo mismo que yo de ti.
Variopinta. De La Princesa Rosa ¿Antítesis o Complemento?