
viernes, 4 de junio de 2010
Demasiado
jueves, 3 de junio de 2010
Teatro Oriwakanoko, el más grande de Oriente
“Casa de fiesta” es como se traduce en lengua española el nombre con que fue bautizado hace 30 años el teatro más grande de todo Oriente, dándole a Tucupita el privilegio, de contar con un recinto cultural de gran importancia, cuyo valor está en nuestras manos.
Conversando con Derbys Páez, Jefe de Sala del teatro deltano, pudimos constatar la importancia de esta obra ubicada en nuestra ciudad, donde han cobrado vida numerosos espectáculos locales y foráneos que llenan de orgullo a los hacedores de cultura. Eventos como ‘El Show del Recuerdo’ que está por cumplir 20 años, la Banda Vicente Salias, el grupo de teatro Nabarao, entre otros, han convertido al Teatro Aoriwakanoko en una fuente de vida cultural, sin contar la cantidad de grupos teatrales, de danzas y musicales que hacen vida bajo este monumento.
Nuestro teatro ha recibido, desde noviembre pasado una serie de espectáculos nacionales con reconocidas figuras como Elba Escobar, Gustavo Rodríguez, Daniel Sarcos, Norkys Batista, Fabiola Colmenares, Lourdes Valera, Beatriz Valdes que han dado vida a sus tablas y ha permitido a los deltanos tomar conciencia del poder que emana el auditorio con cada presentación, cuando se reunen en este recinto a disfrutar sana y cívicamente de un espectáculo.
Por su parte, Páez cuenta con orgullo la satisfacción de poder ofrecer a los artistas un espacio digno para la presentación de casi cualquier evento, “realmente es el teatro más grande de oriente, tiene una capacidad de 854 butacas y un escenario de 16 x 8 metros, eso es un estadio para cualquier artista”, – argumenta.
El Teatro Oriwakanoco es, sin duda, un patrimonio digno de orgullo, al cual hay que querer, cuidar, respetar, valorar y defender, no sólo los deltanos, sino todos los venezolanos.
Verónica Brito, la candidata a diputada más joven del país

Su decisión de ser un agente de cambio, ayudar a la gente y convertirse en nuestra representante en la asamblea nacional es irrevocable. Es la candidata a diputada más joven del país, pero sólo duerme 4 horas al día. A la vez, desborda energía, firmeza, inteligencia y un verbo ágil para hacernos enamorar de la política.¿Cuáles pasos puntuales te han llevado a construir tu carrera política desde tus inicios hasta ahora?Yo siempre he estado picada por el mosquito de la política, desde el colegio fui representante de mi salón, luego en la universidad me di cuenta de que no podemos sentarnos a ver como la realidad nos pasa por el frente sin tomar parte. Pertenecí al grupo Impulso10, el más activo de la escuela de Política en la UCV, fui miembro de la de la Federación de Centros Universitarios. Después consolidamos el grupo joven de la mesa de la unidad en el estado, ‘Jóvenes por el Delta’ y luego surgió mi candidatura.¿Cuáles necesidades de los deltanos vas a defender de ocupar un puesto en la Asamblea Nacional?El Delta necesita representantes que estén avocados a trabajar por los problemas nuestros. Tenemos diputados que jamás han pedido un derecho de palabra para pedir por los deltanos. Hay que atender el problema de los servicios, el agua marrón que sale por las tuberías, cuando sale, no hay luz, trabajar por las necesidades de la gente, esa tiene que ser la meta.¿Qué dices a aquellos que te acusan de ser muy joven para ser candidata a diputada?El hecho de ser joven y estar trabajando por mi país, prueba lo contrario. Aquí la única diferencia que hay entre mi candidatura y la de otros, es que yo no tengo rabo de paja, ni experiencia en corrupción, en malas mañas, en continuismo, en valores egoístas. Tengo el valor joven de cuando en 2007 le probamos a la gente que hay una generación de relevo asumiendo las riendas del país, desinteresadamente.¿Qué has aprendido de la práctica política que no se aprende en los libros de la escuela?Que si se puede hacer política con ética y valores, por los buenos medios, y estoy determinada a demostrárselo al mundo. Estoy convencida de que se puede hacer política de altura, que no vaya de la mano de la discriminación ni de intereses individuales, sino de las metas en común.¿Cómo ha sido tu acercamiento con ese otro lado de la juventud que permanece ajeno a esa convicción de trabajar por el país?Este es un país joven, más de 70% de la población tenemos menos de 25 años y es lamentable como algunos desconocen la realidad, pero nadie es dueño de la verdad, cada quien decide qué camino tomar. La política marca cada cosa de nuestras vidas, el trabajo, los sueños, la vida diaria y la convivencia social. Todos deberíamos integrarnos por el país que queremos, nadie más lo puede construir, sino nosotros mismos.¿Cómo enfrentas los ataques?Con una sonrisa. Jamás he tenido que atacar a nadie para trabajar por la gente. Se trata de quien resuelve mejor los problemas.¿Qué va a pasar con este país?Venezuela se va a levantar, porque este país se ha sudado la democracia y hay una juventud que está en pie de lucha. Nos levantaremos y será por la vía democrática, con nuestra herramienta más efectiva: El voto.
Trabajadores Judiciales
El trabajador judicial es aquel funcionario que brinda un servicio de apoyo y guía a todo aquel ciudadano que necesita ser asistido legalmente en las instituciones públicas destinadas a tales fines, es decir, todas aquellas personas que día a día se dedican a atender a otras en la realización de trámites legales: Secretarias, alguaciles, trabajadores sociales, asistentes, jueces, fiscales, entre otros, que generalmente encontramos en tribunales y circuitos judiciales.
En Delta Amacuro existen muchos de ellos dedicados a atendernos y prestarnos la colaboración para poder cumplir con nuestros deberes y disfrutar nuestros derechos. He aquí algunos modelos de servicio, entrega, dedicación y rectitud que nos ayudarán a entender la importancia de reconocer en su día la labor que realizan.
Malvina Romero de Salazar: Primera Juez Abogada del Estado Delta Amacuro en el año 1964. Presidenta del Colegio de Abogados del Estado Delta Amacuro, y Presidente del Circuito Judicial Penal del Estado Delta Amacuro. Actualmente Juez Jubilada. Laboró durante 37 años en el Poder Judicial. Ejemplo vivo y sonante de ayuda. Para ella, el personal judicial tiene la importante misión de llevar a buen camino los problemas y las necesidades de la gente. La Doctora Malvina cree que el día del trabajador judicial es importante para reconocerles honradamente su esfuerzo, ya que sin ellos no se lograrían tantos avances en materia judicial, e invita a todos los trabajadores en ejercicio del Delta a seguir entregando con tesón, lo mejor para la gente: “Ayuden a la gente, con cariño, porque el cariño del funcionario muchas veces es lo más importante”, expresa.
Serafina Lira: Asistente Judicial, 22 años de servicio. Expresa el amor que siente por el servicio a los usuarios de los tribunales deltanos y reconoce la importancia del servicio que prestan y que ella durante 22 años sin descanso ha ofrecido a muchos de nosotros, aunque expresa la sensación de no ser tomada en cuenta ella dice que le encanta trabajar con público y el cariño que la gente hasta ahora le profesa: “Debemos de trabajar con amor y que la gente se vaya satisfecha del trabajo de uno”, dice.
Yorvis Gonzales Carreño: Alguacil del Circuito de Protección del Niño, Niña y Adolescente, 15 años de servicio. Para él ser trabajador judicial es un trabajo que realiza con dedicación y gusto, disfruta atender a las personas y la colaboración dispuesta para prestarla a quien lo necesite, dentro y fuera del tribunal: “Me gusta el contacto y la ayuda a la gente siempre con amabilidad y respeto”.
Miguelangel Ramirez Medrano: Asesor del Servicio de Administración Fiscal del estado. 1 año de servicio. Expresa pasión por el orden que dan la aplicación correcta de las leyes y la justicia. Cada vez que tiene la oportunidad de asistir a un ciudadano siente que está haciendo una labor importante por la sociedad.
Lisbeth Bello: Alguacil del Circuito de Protección del Niño, Niña y Adolescente, 18 años de servicio. Siempre presta para buscarle solución a los problemas de los usuarios. Para Lisbeth es un honor y una dicha servir al público y sobretodo ser parte de la familia grande del Poder Judicial, y juntos trabajar por y para la gente.
miércoles, 2 de junio de 2010
Una tarde con la abuela María
María Betancourt es una viejita muy cariñosa y farandulera que tuve el honor de conocer hace poco en una entrevista para DELTA Magazine, el semanario en el que trabajo. Realmente ya la conocía de antes, sólo que esta vez pudimos compartir más. En esa ocasión anterior, la visité junto a mi madre y mi padre. En esa ocasión escuché, de su propia voz, una de sus canciones. María Betancourt es cantante y compositora, canta hermosísimo y compone unas canciones que a uno le aguan el guarapo, como decimos en Oriente.Desde que empecé a publicar mis escritos, estuvo en mi lista de personas por entrevistar. Hasta que se hizo realidad. Fueron numerosas las sonrisas que compartimos durante ese tarde, varias las canciones y mucha la pasión desbordada en amor por lo que hacemos, en este caso, ella.Es María Betancourt una mujer, primero hermosa, a pesar de sus 71 años cumplidos; hermosa por femenina y porque se esmera es sus maneras. Pero además, transmite un amor inatrapable hacia la música y unas ganas inmensas de cantar, de compartir, de expresar con melodías, sus pensamientos, emociones y sentimientos.Pasamos una tarde con ella y bastó para irnos con el corazón enternecido y lleno de cariño hacía una mujer que provoca tenerla como abuelita para que nos hable y nos cante cada tarde.Una de sus canciones suena de vez en cuando en la radio. Y uno se emociona nada más de escucharla y saber que es ella cantándole a nuestra tierra. Como bien lo dije en mi artículo para DELTA Magazine, “nada hace desfallecer a María Betancourt, el don de la interpretación y la composición que Dios le dio, son su mayor orgullo. No escatima esfuerzos ni cariño en regalar un poco de su melodiosa voz apasionada, que expresa el guaramo de la mujer que sueña y se forja día a día esos sueños. Su canción es como un arrullo maternal, que aunque va desbordado al Delta, uno lo siente como de uno.”
Rostros del Delta

Manuel Martínez “Chankylon”Un periodista aguerridoSu carácter firme es lo que lo define. Para buscar las noticias luego de 62 años de vida y más de 25 dedicado al periodismo se necesita la garra, la valentía y la fuerza con la que este trabajador incansable se mueve por nuestras calles.No hay persona a quien no se le pare de frente para darle la cara con la verdad que, a través de su trabajo, siempre ha buscado. Tiene la fama de decirle sus cuatro cosas a quien se le atraviese, y esto es lo que hace de Chankylon un personaje emblema de nuestro estado pues a pesar de tantos años de trabajo y su condición de diabético, Manuel Martínez, como firma sus notas de prensa, aún se enfrenta diariamente al sol, a la lluvia, a la burocracia, a la mentira y a las redes del crimen para sacar a la luz pública los verdaderas aristas de la noticia.Se dice que fue guerrillero. Verdad o mentira, quizás le ha permitido su labor como periodista cultivar las artes de la batalla para salir victorioso.El periodismo en Delta Amacuro tiene un rostro. Un rostro con el que todo el mundo identifica la noticia, al antíguo periódico ‘El Fiel’ y al actual ‘Notidiario’, el rostro de Chankylon.
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