jueves, 16 de octubre de 2008

Amor

Amor: Nueve meses. Amor seis meses. Amor Increíble.
Amor: Una canción.
Amor: ¿Celos?

Amor: Esperar.
Amor: ¿Callar?

Amor tu. Amor yo. Amor tres.
Amor secretos. Amor sincero.

Amor una guitarra. Amor una sonrisa.
Amor una mirada. Una mirada con lágrimas.
Una piel roja. Una cerveza. Amor La Playa. Amor tu espalda. Amor mis labios.
Amor extrañarte. Amor te vas. Amor descanso.

Amor trofeo. Amor Merlot.

Amor pendiente. Amor deseo. Amor no me importa.
Amor tus cabellos.

Amor lo que das. Amor lo que esperas. Amor lo que no recibes. Amor lo que no esperas.

Amor inédito. Amor único. Amor nuevo.

Amor ignorante. Amor permiso.
Amor: Energía. Amor abrazo. Amor pregunta. Amor espera. Amor que duda. Amor que se atreve.
Amor que ama. Amor que calla.

Amor sin clímax. Amor: Orgasmo. Amor amor.
Amor el agua. Amor el Sol. Amor: Escape. Amor un día.
Amor: Adiós. Amor me haces falta. Amor: Palabras.
Amor: Sonrisas. Amor que llama. Amor que nunca llama. Amor que sigue esperando.

Amor una montaña. Amor que vuela. Amor una Nube.
Amor sublime. Amor Libre.

Amor Lugar. Amor Momento. Amor: Un abrazo. Amor ahora.

Amor que no pregunta. Amor que no se preocupa.

Amor que ama. Amor Tormento. Amor que exige. Amor estúpido.
Amor que ama. Amor que Ama.

Amor: ¿Y Ahora?
¿Amor? Hay Más

Exorcismo en otras vidas

Mi adorada Simone. Te escribo para decirte que he estado pensando demasiado en esas cosas que sólo puedo compartir contigo y nadie más. Y mientras llegas hasta mí, las lanzo al papel. He estado pensando en el silencio. Ese que tengo que pasar a solas en mi casa mientras no estoy contigo. Ese que me evita gritar y decir lo mucho que me haces falta. Ese que tenemos que atravesar cada día cuando tenemos que despedirnos para ir cada uno a cumplir con sus obligaciones y compromisos aunque queramos seguir cerca. Aunque no haya nada mejor que abrigarnos de abrazos, duele el silencio de pensar que tenemos que bajarnos de la nube en la cual nos subimos cada vez que estamos juntos, para enfrentarnos a la realidad de nuestros días.

 

Para enfrentarnos a nuestras realidades de amores no convencionales. A nuestra decisión de que sea así: Diferente, nuevo, único, revolucionario. Se que pocos pueden comprenderlo. Por no decir que nadie.

 

Me haces una falta terrible.

 

Fíjate. Aun no encuentro razones para extrañarte tanto. En esta vieja costumbre de buscarle razones lógicas a todo me has vuelto un fracasado. Te extraño y simplemente no encuentro en otra cosa la paz que me da tu rostro, tu sonrisa, tu dulce voz.

 

Lo cierto es que te extraño porque me encantan tus maneras, tus frases inteligentemente espontáneas que me lanzas cuando menos me lo espero.

 

En este domingo no hago sino pensar en ti. No hago sino abrazarme en la locura de necesitarte a ti y a tu cálido abrazo. No hago sino sorprenderme con el cúmulo de sensaciones que has despertado en mí.

 

Un día me dijiste que querías que llegara a extrañarte y lo has conseguido.

 

Me he descubierto llegando 'feliz' a casa y fijándome en cuanto te extraño para no pensar en otra cosa por horas. Para darme cuenta de que muchas cosas de las que hago serian mejores si estuvieras cerca, que realmente te necesito a ti y a las cosas que vienen contigo. No pensé que me pasaría. No pensé que lo lograrías. Y hoy me da pena reconocerlo. Tener que decírtelo. Hacerte pasar por esto. También me da miedo el querer ir más allá y que esto pase de ser una emoción alucinante a una rutina aburrida.

 

Sabes, prefiero quedarme con las ganas inmensas de volver a verte, de tenerte cerca, con la emoción que me da cada vez que entre nuestras obligaciones, abrimos un espacio para los dos. Un espacio en el que condensamos tantas ganas. Ese que le da trabajo a nuestras conciencias y nos hace creer que hacemos mal. Ese espacio ideal para los abrazos acopiados, conservados y guardados especialmente para el momento de nuestro encuentro. Prefiero quedarme con esa sensación que me cuesta algunos domingos sin poder pensar en otra cosa.

 

Espero verte pronto. Te guardaré mi mejor sonrisa, esa que me sale al pensar que tú también me extrañas.

 

J. P. S.