No sé porque casi siempre siento placer culposo cuando me
obsesiono con alguna película, serie o canción. Quizás porque generalmente creo
que mis gustos son tan variopintos que pueden llegar a parecer extraños. Pero la verdad es que disfruto mucho entregarme
a una producción artística como doña a telenovela de la una de la tarde.
Tenía tiempo que no me pasaba, y casi un mes después de su
lanzamiento y de que fuera trending topic en Twitter y demás redes sociales,
simplemente navegando en la gran red, llegué a esta canción. Me encantó... y
siempre que me encanta algo tanto, a modo de chiste, lo clasifico en la
categoría de "tiene mensajes subliminales".
Bueno, esta canción tiene mensajes subliminales porque se
clavó en mi mente consciente, e inconsciente también, que al día siguiente la
volví a escuchar, y la volví a escuchar y la volví a escuchar... y así fueron
pasando los días, y una vez llegué a escucharla diez veces seguidas, una y otra vez.
Luego me empeñé en aprendérmela, y así lo hice, me la
memoricé. Y luego la escuché en todas las versiones existentes y pasó a la
historia como una de las mejores canciones creadas en los últimos años.
No sólo yo pienso así, miles de comentarios en redes
respaldan el hecho de que esta canción es adictiva.
Ahora siendo un poco más racionales. Siempre me ha gustado
Lasso, desde la primera vez que lo escuché, me enganchó, no sabía nada de él,
ni siquiera que era venezolano. Sus canciones tienen ese toque rockero con
influencias notables de las legendarias bandas del rock en inglés, una batería
siempre protagonista y una voz diferente, a veces grave, a veces muy
aguda, a veces desgarradora y a veces falseteada de una forma magistral.
En el caso de 'Un millón como tú' tiene una fusión
electrónica, en su melodía inicial que atrapa. La canción además va in
crescendo, de a poquito, te va envolviendo con la presencia de instrumentos y voces, que van escalando en intensidad.
Uno de los grandes aportes al éxito de este tema es la voz,
la fuerza y la pasión de Cami, tanto en el video, como en la canción, desde que
aparece, se siente la presencia de una personalidad única, pero sobre todo
intensa, que transmite lo que está cantando.
Si a todo esto le sumas el sentimiento de la canción, la
temática, una emoción que traspasa las ondas sonoras, una historia
perfectamente sentida y cantada por ambos intérpretes, que aunque tu no estés
pasando por una separación amorosa, puedes llegar a conmoverte seriamente al
punto de las lágrimas. Lo confieso, me pasó.
Por todo esto, creo que estamos en presencia de un tema que
estará presente en los anaqueles de todo el que sepa apreciar una obra de arte
musical que quedará para la posteridad.
Si no la has escuchado, hazlo, y me cuentas que tal.



