viernes, 28 de mayo de 2010

Pajaritos Preñaos (y II)

Sin embargo, el amor perfecto que muchos como yo sueñan, y que a nadie le ha tocado vivir, no se consigue con la primera que te cruza a la vuelta de la esquina. No debería yo estar hablando de estas vainas, pero ya que comencé el tema y me sentí inspirado por mis viejas compañeras de colegio, pienso concluirlo.

Aunque para mí existe el amor ideal que te hará feliz, que nos hará felices. No se trata de salir involucrarse con cualquier persona, de ahí mi consejo, no pierdan su tiempo con quienes saben que las cosas no van a funcionar, con aquellos de los que saben que no se enamorarían. No lo hagan, ni por sexo ni por ninguna razón. Sean honestos consigo mismos, y con los demás.

Ya sea que quien guste de ti no te interese, o que la que te guste no te pare, como en mí caso, hay que seguir adelante, siendo pacientes, disfrutándose la vida con lo que hay. La soltería es una etapa, bonita, que se disfruta con los buenos amigos, panas, compañeros de trabajo, familiares, viajando, encontrándose con uno mismo (poético), para saber lo que de verdad queremos y nos hace felices, para alcanzar nuestras metas personales. Quizás luego extrañaremos los viernes en los que los amigos nos decían - ¿Qué haces? Vente a una parrilla en casa de X, y nos arrancábamos.

A la caraja que me gusta, o me gustaba, decidí olvidarla. Tal cual como lo estoy aconsejando. Para no perder más mi tiempo, y para poder disfrutarme esta etapa de mi vida.

La que me mueva el piso sobre el cual sostengo mis maneras de sonreírle al mundo. Ya vendrá...

La droga que no te sacia


Definitivamente, el conformismo no es una solución a la felicidad del ser humano.

¿Dónde conseguimos la felicidad? ¿En qué cosas? ¿En vivir pausadamente y relajados? ¿En las cosas pequeñas?

Cuando hemos sentido y vivido placeres que están por encima del nivel promedio de la mortalidad, es decir, de las experiencias que comúnmente todos viven, creo que llega un punto en el que pocas cosas nos causan placer, somos zombies hambrientos sin saciedad, sin estímulos, sin sentidos, sin percepción.

Los grandes placeres son como las drogas, los pruebas y luego quieres más, luego otras no te satisfacen, luego tienes que esforzarte más para obtenerlas de nuevo.

Y no hay lectura que valga la pena, no hay película que te toque, no hay experiencia que te nutra, conversación que te interese, sexo que te satisfaga, piel que te calme la sed, cigarrillo suficiente, comida exquisita que no te haga sentir culpa.

Querer más, y vivir con prisa te deja sin vida.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Pajaritos Preñaos

El sábado conversaba con dos amigas, con historias - no sé si típicas, no sé si dejan de ser sórdidas por ser típicas - que nos hacen preguntarnos ¿Qué tenemos en la cabeza? ¿Qué carajo estamos pensando o con qué, cuando nos lanzamos de cabeza a empatarnos con aquella o aquel que reúne el número más escaso de probabilidades de hacernos felices?

La verdad es que creo, según mi experiencia y las de ellas, que la mayoría de las veces nos fijamos en quien no está interesado en nosotros. El amor perfecto de amar y ser amados como que está lejos de la realidad. La realidad te dice: "Confórmate, esto es lo que hay". O si no, muchas veces decidimos comprometernos por necesidades sexuales, - el primero que se te resbaló - por soledad, - el primero que te peló el diente - o por otras razones económicas o sociales - salieron embarazados.

Muchas veces el resultado de este tipo de compromisos son los fracasos, hijos con problemas, divorcios, infelicidad, infidelidades, falta de comprensión y honestidad, vidas paralelas.

Mis amigas, tan jóvenes, después de sus experiencias traumáticas que las marcaron para toda la vida, y créanme, para toda la vida, se preguntan ¿Qué le vi? ¿Cómo no me di cuenta? ¿Por qué fui tan estúpida? o ¿Por qué todavía lo amo?

Una, no está muy segura de lo que será su futuro. La otra, afirma no estar interesada en relaciones, vida de parejas, matrimonio, ni nada que se le parezca.

Yo, que ando clavadísimo con la que ni está pendiente de mí y me está lanzando todas las señales de "nada que ver", me ilusiono con un simple mensaje suyo y ruego a todos los dioses porque cada vez que suena el teléfono, sea ella.

Yo, que he visto todas las señales, estoy loco porque se de algo, cualquier cosa, y de tener la oportunidad, no lo dudaré, me lanzaré de cabeza, lo viviré; lo más probable es que luego salga perdiendo y vengan las tardías preguntas.

Yo, que quizás tengo oportunidades de estar con una chica capaz de bajarme el cielo, no me interesa sino aquella que no se enamoraría de mí. O quizás sí.

Yo, hoy, frente a mis amigas, defendí el amor a toda costa. Yo creo en el amor, en la pareja perfecta, en amar y ser amado, en ser felices para siempre, en el matrimonio, en la familia feliz. Yo creo y me niego a dejar de creer.

jueves, 20 de mayo de 2010

10 de Mayo, Día Nacional del Artista Plástico


Hace 121 años nace en Caracas el pintor venezolano Armando Reverón, un artista emblema para todos los creadores plásticos venezolanos, cuya fecha de nacimiento el 10 de mayo se tomó como la ideal para conmemorar el oficio creador y trascendente de plasmar en una obra momentos, colores e ideas.

En palabras de José Tablante, tesorero de la casa del Artista Plástico, Armando Reverón es la referencia perfecta de de lo que es ser un artista plástico porque su trabajo es una muestra pura del arte, hizo arte y fue arte en sí mismo, “reúne las características de un artista que se entrega al arte y creó un lenguaje que trascendió el continente americano”.

Para Milagros Dicurú, presidenta de la Casa del Artista Plástico en Delta Amacuro, el oficio de ella es lo mejor que le ha pasado en la vida. Ser artista plástico es una necesidad, ya que es una disciplina que tiene la capacidad de calmar al ser humano.

Por eso este lunes 10 han preparado un cronograma de actividades para celebrar junto a todo el pueblo deltano su día. El inicio de la fiesta se dará a las 9 am con una ofrenda floral a Bolívar, para desencadenar en varias exposiciones de artistas locales e invitados, niños pintores, artista nóveles, la presentación del libro ‘Museo II’ de Aquiles Ortiz Bravo, exposición de libros, documentales cinematográficos, performance y un recital de poesía y música a los artistas en su día.

Es este día una oportunidad importante para reconocer el trabajo y la labor de nuestros artistas plásticos, quienes con paciencia creadora y constancia se han dedicado a reinterpretar el entorno donde todos convivimos para exponernos su sensibilidad y merecen nuestro aplauso.

“La plástica es un lenguaje comunicacional, y lo que el artista dice eso queda de una forma permanente dentro de un colectivo, se trasmite un pensamiento, se puede morir físicamente pero el pensamiento queda plasmado en la obra y eso permanece en el tiempo, el artista sigue hablando.” José Tablante

Rostros del Delta


Judith Calderón Navarro

41 años. Es una muestra ejemplar de lo que es ser enfermera. Seguramente ha atendido a muchos de nosotros en los años que lleva desempeñándose en el área de enfermería de las emergencias del hospital Luis Razetti.

“Lo mejor que podemos dar no es tanto el medicamento sino el afecto”

Judith nos comenta que lo mejor de ser enfermera es poder dar a muchas personas el servicio social en el área de salud que tiene tanta importancia. “Ser enfermera es dar esa mano amiga cuando el paciente más lo necesita, el apoyo cuando el usuario extraña su casa o tiene que atravesar momentos difíciles en el hospital.”

“Hay momentos que nosotros lloramos también con las personas”

Y son muchas las dificultades que como enfermeras ellas tienen que atravesar, cosas que pueden causarle mucho dolor o impresión, pero es cuando ellas más disponibles están para dar lo mejor de sí. “Es muy difícil el momento en el que ya no podemos hacer nada, nos sentimos incapaces y tenemos que encomendar al paciente a la voluntad de Dios”.

Cuando se le pregunta qué es lo más bonito de su trabajo ella responde sin dudas que es el contacto con la gente, dice que a todas ellas les gusta prestar la ayuda directa, no tanto el área administrativa, sino la atención al público. “Lo más bonito de ser enfermera es el aprecio del usuario, su gratitud para con nosotros”.

La Trompeta Humana

Luis Emilio Boadas

Este septuagenario deltano es reconocido en todo el país por el don de emular con su voz y su caja sonora el sonido de la trompeta. Con 72 años de vida ha construido su propio lenguaje, la música que le corre por las venas, la forma de comunicación que conoce y que utiliza de una forma tan natural como para el resto de los mortales es respirar.

Un regalo de Dios

La Trompeta Humana, como todo el mundo lo conoce, es un hombre con fe. En cada idea que este hombre expresa, está Dios presente y cuando no habla, canta, y dice que ahí también está Dios, porque fue quien le dio el don de la música. Agradece la vida a cada momento y cuida de ella “Yo todos los días a las cinco de la tarde ya estoy acostado, no me gusta la noche, tiene muchos peligros y ha sido la manera de cuidarme y llegar a la edad que tengo”.

Por eso a pesar del tiempo Luis Emilio con mucha gracia aun es capaz de interpretar la trompeta de las melodías más exigentes que conocemos los venezolanos. Con cuatro en mano, pies en tierra haciendo la percusión y su voz pone a bailar a cualquiera al ritmo de la salsa, canciones venezolanas y hasta reggaetón “Yo escucho una canción y enseguida me la aprendo. Inmediatamente después puedo tocarla con mi boca”.

Lo más admirable de este deltano es la cautela con la que vive la vida. Cuida de sí mismo, de su familia, de su voz, de su cuerpo y de todo lo que le rodea con un esmero del que se siente orgulloso. Dice que gracias a todo eso sigue siendo la trompeta humana, el risueño, al alegre, el echador de broma, el que uno se encuentra y nos hace disfrutar de la vida y sus sonidos.

Luis Emilio Boadas ha recorrido todo el país con su música y su capacidad vocal. Ha tenido presentaciones durante toda la vida en famosos programas de televisión nacional, en Venevisión, acompaó a Joselo en su recordado show y más recientemente fue presentado y aplaudido en el segmento ‘El Precipisio? De Sábado Sensacional.

Rostros del Delta

Juan Ventura Lara, El Popular Pachare
40 AÑOS PREPARANDO LAS FOSAS DEL CEMENTERIO

No hay momento más delicado en la vida de una persona que aquel por el que tenemos que atravesar cuando sufrimos la pérdida de un ser querido. Son esos momentos en los que necesitamos de una mano amiga. Justo en esas ocasiones es cuando la mayoría de los deltanos han acudido a los servicios de Pachare, el señor del cementerio al que todo el mundo busca.

“No le tengo miedo a nada, y mucho menos al trabajo”

Tiene más de 40 años preparando las fosas del cementerio viejo. “Yo trabajo aquí desde cuando no existía Alcalde, sino Presidente del Territorio Federal”. Cuando se conversa con él de lo único que habla es de trabajo, de las ganas de hacer algo y de la fuerza que siempre ha tenido para realizar cualquier labor. Cuenta que llegó a dedicarse a esta labor porque nunca le ha temido al servicio ni al trabajo. Debe ser por eso que se dedicó a la tarea que quizás muy pocos se atrevían a hacer, pero que él no temió nunca realizar. “Yo hago cualquier cosa que se me diga, donde sea que se me necesite”, dice.

Cuenta que lo más curioso que le ha pasado durante sus años de labor ha sido la confusión de la gente respecto a su nombre “A mí siempre me recomienda la gente, dicen, vaya al cementerio y busque a Pachare, y cuando llegan de aquí me inventan cualquier nombre y nunca se acuerdan de cómo es, del resto aquí no pasa nada” pero todas las generaciones de deltanos que se han criado en nuestra tierra lo conocen y lo buscan a la hora del duelo.

Dice que no le preocupa cómo será recordado porque desde ya, a donde quiera que vaya, la gente lo trata con mucho cariño “Eso es lo mejor, recibir el amor en vida”. Y definitivamente Pachare se ha ganado el aprecio de los tucupitenses, lo que le da la fuerza para seguir adelante, trabajando y acompañando a las personas. Su mayor gratificación es haber dado durante tantos años lo mejor de sí.

“Cada vez que acompaño a una familia en su dolor, me siento bien, lo mejor que yo puedo hacer por ellos, es mi labor. Con ganas, voluntad de ayudar y amor al trabajo.”

Donny Sánchez, el Conquistador de Multitudes

Con su voz y entusiasmo ha sabido ganarse los corazones de los venezolanos, sobretodo a los amantes de la música llanera. En su haber cuenta con más de 87 premios recibidos, entre ellos un Florentino de Oro y uno de Diamante. Pero también con el cariño que merece por ser un artista con un gran talento y que con dedicación se ha forjado una exitosa carrera como cantante de música llanera, convirtiéndose además, en uno de nuestros más grandes orgullos.

Al César lo que es del César

“Empecé a cantar desde temprano pero no sabía que cantaba”. Es como Donny describe sus inicios. Cuenta que desde bien pequeño se instalaba en los rincones de su casa a cantar lo que escuchaba en la radio. Luego pasó por la coral del Aníbal Rojas Pérez, ganó la voz liceísta en Tucupita y más adelante cuando acude a Puerto Ordaz para realizar sus estudios universitarios es que empieza a construir con paso firme su carrera como cantante, de la mano de Edith Salcedo, su gran maestra.

Se podría decir que el camino que lo condujo a ser el gran artista que es hoy en día fue algo imprevisto que quizás el mismo nunca soñó, pero para él ha quedado demostrado que cantarle a Venezuela era algo que inevitablemente tenía que hacer. De su parte, lo que ha hecho es dejarse llevar por la pasión de interpretar música recia, poner lo mejor de sí y aprovechar las oportunidades que se le han presentado para hacer lo que más disfruta.

Desde entonces la historia es conocida. Participación en los más importantes festivales de Venezuela y Latinoamérica, múltiples premiaciones y las ovaciones más impresionantes en cada recinto donde es presentado, que se ha ganado gracias a su voz imponente y firme, que sabe transmitir la fuerza de nuestro folclor.

Por dentro

¿A quiénes admiras como cantante?
A Rummy Olivo, el Carrao de Palmarito y también a Olga Tañón, Raphael y Luis Miguel.

¿El don de cantar es algo nato o aprendido?
Yo pienso que hay que nacer con ciertas condiciones que son muy importantes y que no se aprenden, como la afinación o el oído rítmico.

¿Cómo defines tu carrera hasta ahora?
He sentado buenas bases, y hasta ahora mi carrera ha sido una gran escuela, todo ha sucedido en el tiempo justo. He arriesgado bastante pero ha valido la pena.

¿Qué se necesita para lograr los sueños?
Constancia, mucha confianza en uno mismo y una visión clara de a donde se quiere llegar, porque en el camino se presentan cosas buenas y malas, y uno tiene que tener la vista fija en el objetivo.

¿Cuál ha sido tu más dura crítica?
Una vez me dijeron que siguiera estudiando y que me dedicara a otra cosa. Gracias a Dios y a mi familia que he sido perseverante y he sabido a quien escuchar.

¿Cuáles son tus sueños hoy en día?
Quiero arrancar con mi disco este año, aprovechando el apoyo de grandes artistas con los que cuento, entre ellos Rummy Olivo.

¿Cuál es el aporte social de un cantante?
Nosotros somos un ejemplo a seguir, tenemos la posibilidad de ser escuchados por mucha gente y esa es una herramienta importante para transmitir mensajes positivos al país.

¿Qué le hace falta a los deltanos para hacer crecer nuestro estado?
Debemos tratar de desarrollar el sentido de pertenencia, el amor y el orgullo por lo nuestro.

¿Una canción?
Venezuela

¿Un disco?
Recuerdos, de Juan Vicente Torrealba

¿Una persona?
Mi abuela

El camino todavía es largo. Este joven deltano ha logrado bastante, pero ahora es que le falta crecer y conquistar espacios. El don que Dios le ha otorgado más la energía con la que todavía se mueve y trabaja seguirán dando frutos y colocando al Delta en los más altos lugares de la música universal bajo el nombre de Donny Sánchez.

martes, 18 de mayo de 2010

Rostros del Delta

Luis Velásquez “El Ñeco”

Cada mañana, desde bien temprano el señor Luis Velásquez de 58 años de edad se instala en la calle Dalla Costa, al lado de la panadería, a vender ‘el diario de los Deltanos’. Una actividad que tiene más de 20 años realizando. Desde entonces, todos los que pasamos por allí, lo vemos cumpliendo su labor con fidelidad y constancia. “Perdí la cuenta de los años que tengo aquí vendiendo Notidiario, son más de veinte, – dice - cuando el periódico valía medio”.

Y son quince años ubicado en ese lugar del centro de Tucupita del que ya es parte. Cuenta que cada día se siente animado a salir a trabajar cuando piensa en sus clientes, que diariamente acuden hasta su puestico para leer las noticias mientras se toman el café. “No hay día que falte, a menos que sea por una razón importante. Si yo falto la gente se extraña y piensa que me pasó algo”

Al señor Luis Velásquez lo que más le gusta de su trabajo es el contacto con la gente que constantemente lo saludan y acuden a él. Expresa que su mayor satisfacción es llevarle las noticias a la gente “me gusta cuando hay buenas noticias porque se venden todos los periódicos”, afirma.

Y desde ese lugar ‘El Ñeco’ cree que ha ido ayudando a construir una Tucupita mejor. Se siente satisfecho por cómo han ido las cosas, siempre que haya trabajo: “Me gusta el trabajo, es lo que lo dignifica a uno. Y no me veo haciendo otra cosa que trabajando en mi pueblo”.

A veces le resulta difícil ser optimista con respecto al futuro, pero dice que sueña con una Tucupita que haya superado todos los peligros que nos amenazan, “pero ahorita las cosas me parecen que están bien”, dice.

Brujas


Cinco Brujas desbordaron belleza, humor y reflexión en el Aoriwakanoko

Las Brujas estuvieron aquí. Y nada mejor para un grupo de mujeres hermosas, arrebatadoras y supuestamente malévolas, que un día lluvioso que aportara el clima perfecto para contar una historia llena de intrigas, suspenso, irreverencia, pero sobre todo risas y reflexiones.

“Tucupita nos ha parecido una ciudad lluviosa” fueron las impresiones de Lourdes Valera, pues el palo de agua del jueves no las dejó disfrutar de nuestra ciudad.

A la capital Deltana llegaron en la tarde del jueves 15 de abril Fabiola Colmenares, Sonia Villamizar, Lourdes Valera, Beatriz Valdés y Eulalia Siso a inundar con su belleza las tablas de Teatro Warao Aoriwakanoko para el deleite de todos los asistentes que aunque no abarrotaron las butacas del precinto, supieron llenar de calor las magistrales interpretaciones de estas actrices y de un sonoro aplauso cada una de sus intervenciones.

Brujas cuenta la historia de cinco amigas cuyos mejores años de amistad los vivieron durante su bachillerato en un internado de monjas y que luego de 25 años se reúnen para enfrentar la mayor prueba de amistad que las separará o las unirá para siempre.

Temas como la educación católica, la prostitución, la honestidad, la fidelidad, la homosexualidad y la lealtad son develados en una hora y media donde se tratan estos tópicos con mucho humor, por los que el público presente no para de reír, interactuar y estar al tanto de cada uno de los sucesos que se van descubriendo cada minuto.

Una obra de teatro de calidad cuya intención es aumentar la oferta cultural en nuestra ciudad y contagiar a los deltanos el buen gusto por las artes y el teatro transformador de sociedades.

Íntimas

Estas actrices mucho más allá de compartir los escenarios han logrado construir una amistad durante los 4 años que Brujas lleva presentándose en todos los escenarios del país y el exterior. Tienen un trato muy cercano entre ellas, lo que se denota en la forma de dirigirse unas a otras bajo el diminutivo de “niñitas”, en como ante cualquier comentario desarrollan una honesta e interesante conversación - se les hace muy fácil distraerse en la tertulia - y en cómo se definen: Colmenares la diplomática, Beatriz Valdés la intensa y así cada una.

Para este combo de actrices lo mejor de pertenecer al elenco de esta magistral obra de teatro ha sido la camaradería y la amistad que se ha establecido entre ellas, pero si le preguntas a Fabiola Colmenares para ella lo mejor ha sido besar a Sonia Villamizar en cada presentación, responde entre las risas de todas.

Modernas

En cada momento estas mujeres no pararon de bromear con todo el mundo, unas más recatadas, como Sonia Villamizar, otras más afectuosas como Fabiola Colmenares, pero siempre atentas y además infoadictas, pegadas al Blackberry tomándose fotos en el auditórium para colgarlas al twitter. “El twitter es buenísimo” manifiestan, y agregan que hoy en día hay que aprovechar todas las herramientas tecnológicas para la comunicación y el trabajo. Puedes seguirlas a través de http://twitter.com/fabycolmenares, http://twitter.com/soniavillamizar y http://twitter.com/eulaliasiso

Integrales

Este ‘grupito’, como ellas mismas se llaman, destacan además de por su belleza, por su integridad, son femeninas y se dedican a ello, pero también profesionales y luchadoras. Una muestra de ello es cuando expresan su deseo de permanecer en Venezuela y seguir echándole pichón a este país que merece recibir lo mejor de cada uno de nosotros. “Vale la pena estar en cada lugar de este país y trabajar por nuestra tierra” dijo Fabiola Colmenares, quien además ha incursionado en el mundo de la política. “Yo seguiré haciendo política y construyendo mi piso en ese ámbito”. Y aprovechó para invitar a todos los jóvenes de Tucupita a inscribirse en el Registro Electoral y participar democráticamente en las próximas elecciones.

Finalmente se vieron felices de estar aquí compartiendo con los deltanos “esperamos que guarden un buen recuerdo de nosotras y que el trabajo realizado les haya dejado una bonita reflexión” agregó Eulalia Siso.

***Agradecimientos a Élite Producciones y la Familia Manrique, Cledys Manrique, Clelia Manrique, Cleisis Manrique por la oportunidad ofrecida a los deltanos de disfrutar de buen teatro y por trabajar por un Delta diverso y progresista.