Stella tiene una enfermedad que la mantiene en hospitalización y requiere exigentes cuidados, los cuales trata de cumplir a cabalidad. Hasta que un día se enamora de otro paciente con su misma condición, y manda los protocolos al demonio.
No me gustan las historias tristes ni las películas sin finales felices. Y cuando lees la sinopsis de una película como "A dos metros de ti" lo primero que piensas es: Esto ya lo he visto antes y no me va a gustar. Aun así tomé el riesgo, y juré que si no me daban el final feliz que tanto deseaba, la odiaría con todas mis fuerzas.
Y mira que me hizo sufrir un par de veces como si se tratara del mejor thriller de suspenso jamás antes visto, me tuvo en vilo, respirando hondo y padeciendo hasta el final. Así como también me hizo reír en algunas ocasiones y también pelearme con sus personajes. Es del tipo de películas que me gusta porque no exagera en nada, ni en el drama, ni en la comedia, ya que fluye con total naturalidad. Aunque no, no me dio el final que yo esperaba.
Pero resulta que el mensaje de esta película es tan poderoso que definitivamente te convence de él, y es tanto el buen sabor de boca que te deja, que vale la pena el padecimiento que te hace sentir durante casi dos horas. Le doy gran parte del mérito al guión, al cual no le falta nada, y al mismo tiempo tiene que estar muy bien actuada para que sientas en todo momento las certezas e incertidumbres de sus personajes, sus interacciones, sus miedos, ilusiones, esperanzas, desanimo, sus deseos y las razones para tomar cada una de sus decisiones.
No es sino hasta el último segundo que comprendes todo, y vale la pena cada uno para llegar al entendimiento que obtienes al final. Exponerlo aquí sería arruinarte una experiencia que tienes que vivir, así que te recomiendo esta película, con los ojos cerrados.
P.D.: No se parece a "Bajo la misma estrella" ni a ninguna peli antes vista.

No hay comentarios:
Publicar un comentario