
Sin embargo, el amor perfecto que muchos como yo sueñan, y que a nadie le ha tocado vivir, no se consigue con la primera que te cruza a la vuelta de la esquina. No debería yo estar hablando de estas vainas, pero ya que comencé el tema y me sentí inspirado por mis viejas compañeras de colegio, pienso concluirlo.
Aunque para mí existe el amor ideal que te hará feliz, que nos hará felices. No se trata de salir involucrarse con cualquier persona, de ahí mi consejo, no pierdan su tiempo con quienes saben que las cosas no van a funcionar, con aquellos de los que saben que no se enamorarían. No lo hagan, ni por sexo ni por ninguna razón. Sean honestos consigo mismos, y con los demás.
Ya sea que quien guste de ti no te interese, o que la que te guste no te pare, como en mí caso, hay que seguir adelante, siendo pacientes, disfrutándose la vida con lo que hay. La soltería es una etapa, bonita, que se disfruta con los buenos amigos, panas, compañeros de trabajo, familiares, viajando, encontrándose con uno mismo (poético), para saber lo que de verdad queremos y nos hace felices, para alcanzar nuestras metas personales. Quizás luego extrañaremos los viernes en los que los amigos nos decían - ¿Qué haces? Vente a una parrilla en casa de X, y nos arrancábamos.
A la caraja que me gusta, o me gustaba, decidí olvidarla. Tal cual como lo estoy aconsejando. Para no perder más mi tiempo, y para poder disfrutarme esta etapa de mi vida.
La que me mueva el piso sobre el cual sostengo mis maneras de sonreírle al mundo. Ya vendrá...
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