
Definitivamente, el conformismo no es una solución a la felicidad del ser humano.
¿Dónde conseguimos la felicidad? ¿En qué cosas? ¿En vivir pausadamente y relajados? ¿En las cosas pequeñas?
Cuando hemos sentido y vivido placeres que están por encima del nivel promedio de la mortalidad, es decir, de las experiencias que comúnmente todos viven, creo que llega un punto en el que pocas cosas nos causan placer, somos zombies hambrientos sin saciedad, sin estímulos, sin sentidos, sin percepción.
Los grandes placeres son como las drogas, los pruebas y luego quieres más, luego otras no te satisfacen, luego tienes que esforzarte más para obtenerlas de nuevo.
Y no hay lectura que valga la pena, no hay película que te toque, no hay experiencia que te nutra, conversación que te interese, sexo que te satisfaga, piel que te calme la sed, cigarrillo suficiente, comida exquisita que no te haga sentir culpa.
Querer más, y vivir con prisa te deja sin vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario