miércoles, 2 de julio de 2008

Super Pop Love History

Cada noche, a eso de las 11, Sofi repite la rutina. Donde quiera que esté, corre desesperada al mismo rincón de siempre, el de su escritorio, en su cuarto. Nada puede hacer esperar el encuentro en el cual ansiosa y cargada de mil ilusiones aguarda por la aparición del “ingenioso picaresco especialmente tallado niño de contextura delgada y ojos grises”.

Ese, el “ingenioso picaresco especialmente tallado niño de contextura delgada y ojos grises” no sabe que Sofi siempre lo suspira con desespero y fuertes palpitos en su corazón, pero sobre todo a esa hora en la que las probabilidades de que el aparezca y le diga ‘Hola ¿Qué haces?’ aumentan. Sofi puede hacer cualquier cosa durante el día para despegarse un poco de la alucinación de piel clara del “ingenioso picaresco especialmente tallado niño de contextura delgada y ojos grises”. Si, lo bueno es que él no se hace rogar, la malo es que ella tampoco, apenas se abre la ventanita de ese maravilloso invento que hace que una persona aunque esté lejos - y aunque quizás esté pensando en problemas que ni te imaginas - te haga creer que lo tienes cerca y que te tiene cautivado con sus ojos grises; apenas se abre esa ventanita, ella esta ahí, con su mejor respuesta, muchas veces preparada. Él también está sin hacerse rogar, dando el primer paso, como debe ser, pero con una intención diferente.

Él no es de esos tipos que las tiene muerta a todas, más bien es de vestir sencillo, pero llamativo, con una picardía inigualable, con chispa, la cual junto a sus ojos, le hace arrebatar pasiones y le han hecho llegar lejos. También tiene el don de la palabra, que combinado con un toque de inocencia no lo hacen tan peligroso para el ecosistema. Medio famosito y todo, osado, creativo, más de lo que Sofi espera de alguien, todas estas cualidades siempre las ha considerado accesorias en un chico, pero esta vez, todas ellas juntas en el “ingenioso picaresco especialmente tallado niño de contextura delgada y ojos grises” la tienen cautivada.

En el fondo, Sofi sin darse cuenta, comparte con él, su forma de vestir, de andar, de comunicarse y una creatividad característica de un circulo social al cual muchos pertenecen sin ser tan sociales, una especia de mundo virtual en el que todos están pero nunca se ven; creatividad al fin que pocos tienen y que los ha hecho a ellos, especiales, elitescos, aún así, hay cosas en ese círculo que no se comparten, que están ocultas. Quizás lo quiere por lo parecido a ella, cosa inédita entre el saquito de especimenes que hasta ahora ha recabado. Eso le maravilla. Aunque contraria la teoría de que se atraen sólo los polos opuestos, pero la verdad es que son sus ojos los que la mantienen pegada al otro lado del teclado y de la pantalla cada día de 11 a 4, incluso dice que puede pasarse la vida entera mirando esos ojitos brujitos pero benignos.

Sofi es realmente despampanante, no tiene los dotes comunes de las niñas de cabelleras largas y piernas torneadas, pero si unos ojos miel cautivadores, una sonrisa hermosa y una labia especial que la han hecho conseguir todo lo que quiere, todo, así tranquilita como se ve, es una mujer realmente ambiciosa.

Por otro lado, ese, el “ingenioso picaresco especialmente tallado niño de contextura delgada y ojos grises” ha llegado lejos pero no consigue algunas cosas de las que desea, deseos que también, pocas veces comparte. De igual manera posee una lista de cosas que no desea aunque las tiene, que le hacen la vida diferente y mejor, de once a cuatro, una lista de cosas que sin darse cuenta necesita contar con ellas para producir nuevas ideas y hacer las tareas algunos domingos. Una de esas cosas era Sofi.

Ella sueña con limpiarle todos los problemas, e incluso ayudarle a conseguir algo de esa lista de deseos para que sea un poco más feliz, para que la inunde de sonrisas y miradas soñadoras de ojos grises que tanto le han gustado. Ella sueña con acompañarlo a alguna de sus creativas aventuras, con esperarlo algunas tardes en la puerta de su salón. Ella sueña con pasar un domingo viéndole los ojos o viéndole bailar esa canción que sólo los dioses bailan como él.

¿Qué en qué momento empezó - la oscura de corazón calculador - Sofi a gustar de esa flaquedad? Eso sólo lo sabrán la brisa de la noche - que se cuela por su ventana y va a parar a un suspiro suyo - y el teclado mágico de ella que le hace parir frases incompletas pero que le llenan a él la vida de sonrisas, por algo cada noche a las 11 le escribe un ‘Hola ¿Qué haces?’.

Lo cierto es que Sofi ahora sólo escucha las canciones que lo hacen bailar a él, sólo espera que cada semana a él se le ocurra la idea de verla, se esperanza con sus mensajes en el facebook, en el celular y en el Messenger, sonríe y cuenta a sus amigos algunas de sus conversaciones sostenidas con él.

Ella que siempre se los paseaba por su cuerpo y su mente como le daba la gana, sin ningún tipo de remordimientos, ahora sólo sueña con poder tenerlo a él, sólo para mirarlo, sin desgastarlo mucho.

Nada de esto es malo, excepto por el detalle de que ese, el “ingenioso picaresco especialmente tallado niño de contextura delgada y ojos grises”, no suspira por Sofi, hasta dónde sabemos. Él quizás suspira por alguien que Sofi no sabe, yo tampoco, y que capaz no queremos saber.

Como ven, esta es la historia de una muchacha que no quiere más que mirar los ojos de un muchacho, al que le manda cada noche hechizos de frases inteligentes para poder mirarlo a través de las letras de un computador que no se sonroja ni se avergüenza, que se apoya en esas diarias citas a ciegas en las que no le importa ver mas nada.

De un muchacho que apareció de la nada justo cuando ella creía que era feliz, que la vida sólo le deparaba sorpresas planificadas, hasta que sucedió lo inesperado. Se enamoró de un muchacho ingenioso, picaresco, de ojos grises, flaco y especialmente tallado.

Valga destacar que Sofi es una amiga de Martha que llegó para ocupar su lugar luego de que esta fue a curarse. Suponemos que Martha está bien, extrañando al amigo que le ayuda a exorcizar sus demonios. En cuanto a Sofi, también tiene la esperanza de que ese niño, lea su extraña fábula a través de mí. Sofi es hermosa, por eso mi única preocupación es saber contar su historia. Estoy empezando a quererla, pero hay una parte de este cuento que Sofi, aún no quiere contarme…

No hay comentarios: