Te extraño. Tus manías, tus sorpresas, tus conflictos.
Si te extraño es porque me dejaste: Mil suspiros, un tono de voz, varios besos y el recuerdo de tus labios tibios junto a los míos.
Una mirada para cada día.
Me dejaste: Un sustico en el corazón y las mejillas calientes. Lágrimas también. Me dejaste esperanza y sueños, y con ellos problemas. Me dejaste ganas, tu imagen y el pensamiento lleno de ti.
Por eso extraño que me abraces, que me hables y hasta como suena mi teléfono cuando tu apareces. Extraño tu sabor, albergo el deseo, recuerdo las ganas. Cierro los ojos y sigo viajando en lo que me quedó de ti: Amor, sabor, música, alegría, sol, agua, botellas y copas que jamás olvidaré. Una piel y su color. Un amazonas y su extensión. Una duda y su solución. Un fantasma y su aparición.
Me dejaste lo mejor que pudiste darme: El mejor comienzo.
Me queda tú belleza, tu esplendor, el sueño a tu lado, tu calor: El que me acompaña hoy, el que imagino contigo. Me queda la forma perfecta en la cual mi cuerpo se posó. Tus cabellos y su olor. Me queda la ilusión de que te quedo. Como olvidar el helado? Me queda tanto de ti que llegarían al cielo mis palabras escritas.
Eres de lo mejor, de los mejores vinos, de las mejores sonrisas, de las mejores canciones, de las mejores tardes con sus ocasos.
Mi mejor consuelo, mi mejor apoyo, mi mejor alivio, mi mejor llamada, mi mejor alimento. Lo sabes, mi mejor inspiración.
Eres: Mi mejor TE AMO
Me quedaste. Y me quedas. Me dejaste. Y te despido.
Adiós Sr. Dosmilocho
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