No le des la espalda a quien eres de verdad
Leyendo un texto de un conocido blogger venezolano, me sentí atraído por su reflexión, que para mí se centra basicamente en el asunto acerca de cuan auténticos somos como personas.
Sin lugar a escapatorias pertenecemos a un sistema que muchas veces nos absorbe, nos consume y nos moldea para que nos comportemos de tal o cual manera. ¿A quién beneficia que seamos unos autómatas? No lo se. Pero cabe la pregunta.
Más preguntas: ¿De verdad nos gusta Britney Spears o Lady Gaga o es el bombardeo publicitario lo que nos hace amarlas? ¿De verdad nos encanta los Premios Oscar o nos inyectaron en el cerebro que son lo máximo? ¿En serio nos gusta vestirnos como lo hacemos? ¿Cuán originales somos si nos compramos ciertas prendas de vestir porque ya las vimos en el anuncio publicitario?
Yendonos a los que hacemos ¿De verdad hacemos lo que nos gusta? ¿Le dedicamos horas a la televisión y al internet porque de verdad es lo que más queremos hacer? ¿Son estos medios de comunicación o medios de alienación?
¿Cuanto de lo que somos y hacemos proviene de nuestro interior y cuanto proviene de la influencia exterior? Creo que esa concepción de que la mayoría siempre tiene la razón es falsa hoy en día. Pienso que deberíamos luchar contra esos paradigmas que nos imponen formas de ser y actuar. Unidos hacemos más y por eso nos agrupamos, pero el mounstruo social no debe decirnos como ser. Es mejor buscar nuestra esencia, la más pura y genuina, dentro de nosotros, en vez de consumir lo que otros quieren que seamos. No es fácil, pero se puede.
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