
Ella estaba cansada de tanta verborrea adolescente. Ella lo amaba, pero no era una princesa de cuento de hadas ilusionada y encerrada en un castillo, ella ni siquiera creía en los príncipes azules, y en todo caso, sabía que él no era uno. Que difícil era resistirse a sus toqueteos pícaros, a sus miradas fulminantes, pero ella antes de noble, era guerrera... E iba a salir victoriosa de esa batalla.
E.
1 comentario:
Simplemente, me encanto!
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